

El mercado hotelero de lujo es uno de los más competitivos del mundo. La diferencia entre un hotel que aparece en Condé Nast Traveler y uno que permanece invisible para los viajeros de alto nivel no siempre está en la calidad del producto — está en la estrategia de comunicación. Esto es lo que hemos aprendido en ABM Consultores tras dos décadas posicionando hoteles boutique en los medios más selectos.
El Problema de la Invisibilidad en el Lujo
Existe una paradoja frecuente en el sector hotelero de lujo: propiedades excepcionales que ofrecen experiencias genuinamente extraordinarias permanecen prácticamente desconocidas para los viajeros internacionales de máximo poder adquisitivo, mientras que hoteles de calidad objetivamente inferior acaparan la atención de las publicaciones más influyentes del sector. La razón casi nunca es el producto. La razón es siempre la comunicación.
En ABM Consultores llevamos más de dos décadas trabajando con hoteles boutique del Mediterráneo, y hemos identificado con claridad el patrón que separa a los hoteles que consiguen cobertura en Condé Nast Traveler, Vanity Fair, Tatler o Wallpaper de los que no la consiguen. No es el número de estrellas. No es el precio de la habitación. Es la historia que saben contar y, sobre todo, la capacidad de hacer que los periodistas adecuados la cuenten por ellos.
La Estrategia: Del Producto a la Narrativa
El primer paso para posicionar un hotel boutique en medios de lujo es identificar qué hace a esa propiedad única de manera absoluta — no relativamente única, sino absolutamente única. En el caso de Ca' Maria Adele, el hotel veneciano que representamos, esa unicidad reside en la combinación de su ubicación frente a la Basílica de la Salute, su historia de seis siglos como palazzo privado y la filosofía de diseño de los hermanos Campa, que mezcla el gótico veneciano con el lujo contemporáneo de una manera que ningún otro hotel en Venecia replica. Esa es la historia. El reto es convertirla en titular.
La narrativa de un hotel boutique de lujo debe operar en tres niveles simultáneamente. El primer nivel es el emocional: qué siente el huésped que no puede sentir en ningún otro lugar del mundo. El segundo nivel es el experiencial: qué hace el hotel que no hace ningún otro, cuáles son sus rituales propios, sus espacios secretos, sus momentos únicos. El tercer nivel es el cultural: cómo dialoga el hotel con el lugar en que se encuentra, qué aporta a la comprensión de ese destino, por qué hospedarse allí es también un acto de conexión con la historia y la cultura local.
Relaciones con Medios: El Largo Plazo Como Estrategia
Una de las mayores diferencias entre el PR de lujo y el PR convencional es la temporalidad. En el lujo, las relaciones con los medios se construyen en años, no en semanas. Un periodista de Condé Nast Traveler no va a escribir sobre tu hotel porque le hayas enviado un comunicado de prensa bien redactado. Va a escribir sobre él porque confía en quien se lo recomienda, porque ha tenido una experiencia directa que le ha sorprendido genuinamente, porque la historia encaja de manera perfecta con lo que su publicación necesita en ese momento y porque existe una relación de confianza acumulada durante años de interacciones honestas y de calidad.
Los press trips para hoteles boutique de lujo son uno de los instrumentos más poderosos del PR hotelero, pero también los más fáciles de hacer mal. Un press trip bien diseñado no es llevar a un grupo de periodistas a un hotel y mostrarles las habitaciones. Es crear una experiencia personalizada, íntima y auténtica que permita al periodista entender en primera persona por qué ese hotel es diferente. En ABM Consultores diseñamos cada press trip como si fuera un evento en sí mismo: con un arco narrativo, con momentos de sorpresa calculados, con acceso a experiencias que el huésped habitual no tiene.
El Caso Ca' Maria Adele: De Palazzo a Referente Internacional
Ca' Maria Adele es quizás el caso más ilustrativo de nuestra trayectoria en posicionamiento hotelero. Cuando empezamos a trabajar con los hermanos Campa, el hotel era conocido y apreciado en ciertos círculos, pero su visibilidad internacional era limitada. La estrategia que diseñamos se basó en tres pilares: primero, la narrativa de los propietarios como custodios de una historia veneciana de seis siglos; segundo, la colaboración con fotógrafos de moda y lifestyle para crear imágenes que capturaran la esencia del hotel de una manera que las fotografías estándar de hotelería no conseguían; y tercero, la organización de estancias de inmersión para periodistas de las publicaciones objetivo.
El resultado, después de dos años de trabajo sistemático, fue la aparición del hotel en Condé Nast Traveler, Vanity Fair España, Semana y varias publicaciones internacionales de referencia. Pero más allá de los títulos, lo que cambió fue la percepción del hotel en el mercado: pasó de ser un muy buen hotel boutique veneciano a ser considerado una de las experiencias de hospedaje más singulares de Europa. Ese salto no lo da el producto solo. Lo da la combinación entre un producto excepcional y una estrategia de comunicación que sabe traducir esa excepcionalidad en un lenguaje que resuena con los lectores de los medios más selectos del mundo.
Compartir artículo
Artículos Relacionados

ABM Consultores
¿Hablamos de tu proyecto?
Llevamos más de dos décadas creando experiencias inolvidables. Cuéntanos tu visión.
Contactar